El secreto

El secreto, de Donna Tartt, es un thriller, una novela de campus, un exhaustivo retrato psicológico con unos brochazos de filosofía clásica. Nos cuenta como Richard, joven californiano desarraigado y con muchas ganas de impresionar conoce a un grupo de estudiantes de griego de lo más extraño y misterioso. Poco a poco, irá involucrándose en sus vidas y sus dinámicas, y desvelando sus secretos, que son muchos y bastante salvajes, ingredientes muy atractivos para una buena novela.

Olivia Sitting, cuadro de Alex Russel Flint
Olivia Sitting, cuadro de Alex Russel Flint utilizado en la portada de la estupenda re-edición de Lumen.

En general, es una novela que me ha gustado. Empezando por sus fortalezas, he de decir que han sido 770 páginas que han pasado volando. No es que tenga un ritmo trepidante y además, la estructura desvela misterios por el camino de forma que parece que va a agotar la trama antes de tiempo, pero no es así. Está perfectamente construida para llegar a un final catártico (todo muy griego) que conjuga a la perfección con la novela. Los personajes son otro punto muy fuerte, muy bien delimitados, fascinantes desde el principio, complejos pero en el fondo con anhelos  muy simples y planes no tan inteligentes. Creo que una de las partes más bonitas de la historia es la que menos tiene que ver con la trama principal, en la que comprobamos como Richard prefiere quedarse solo en invierno, enfermo y al borde de morir congelado, en vez de volver a casa por vacaciones.  Nos hace entender su soledad, su desesperación y como actúa cuando entra a formar parte del grupo definitivamente.

Dentro de los personajes también incluyo uno de mis “peros”. Solo hay un personaje femenino en la historia, Camilla, y es determinante, pero es el que menos profundidad tiene del grupo, parece una excusa para desencadenar las acciones del resto. Es cierto que la conocemos a través de Richard, que la tienen totalmente mitificada, pero eso no quita que me quede con ganas de saber que pasa por su cabeza, qué es verdad y qué es mentira sobre ella. Es uno de los problemas del libro, creo que en ocasiones te hace creer que es mejor de lo que es, ya que la prosa y las citas clásicas le dan peso a la historia, incluso cuando flojea. También puede ser que el hype que sufre ahora (más de 20 años después de su publicación, casi nada) haya afectado a mi lectura y por eso me ha parecido notable, pero no sobresaliente. La crítica y los medios hablan del vuelo entre alta y baja literatura para hablar del trabajo de Tartt. Solo puedo hablar por este libro, pero no lo acabo de ver así, creo que es una buena novela de intriga, con personajes muy buenos y momentos que fluyen con menos brillantez, pero porque sea entretenida y además de calidad no creo que aúne los dos mundos, solo que es un libro bastante bueno y accesible, aunque no al nivel del hype, en vez de uno malo y farragoso.  Pero ya me estoy desviando.

Dicho esto, es un libro que recomiendo, sobre todo a cualquiera que busque un thriller entretenido pero con chicha y a los fans de las novelas de campus (mi debilidad). Voy a seguir leyendo los libros de Tartt porque con esta introducción creo que va a merecer la pena echarse al cuerpo el tochazo de El Jilguero. Aquí os dejo su reciente entrevista en Página 2, en la que habla de este su último libro (y último Pulitzer) y de su amor por Dickens, algo que compartimos.

Donna Tartt en pagina 2

¿Habéis leído El Secreto? ¿O habéis elegido El Jilguero? ¿Tenéis ganas de Donna Tartt o está tan de moda que os da pereza? Contadme que os parece en los comentarios, os espero 🙂

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