No, mamá, no

No, mamá, no es una novela de Verity Bargate, publicada por primera vez en 1987 y ahora recuperada por la editorial Alba en su colección Rara Avis. Es una pequeña historia de terror doméstico, de absorbente lectura y aún más satisfactoria digestión. El nacimiento del segundo hijo de nuestra protagonista, Jodie, dista de ser el acontecimiento que consume todas las expectativas de amor y felicidad de una madre, sino el desencadenante de una pesadilla que ya venía cocinándose a fuego lento.

no, mamá, no

La depresión postparto ha sido uno de los temas más tratados por la literatura de mujeres ya desde el clásico El papel amarillo, como ha sido la falsa autoridad autoproclamada y autolegitimada desde la medicina, como desde otros muchos campos, que se ha otorgado al patriarcado. Hemos leído desde la época victoriana como se han tratado actitudes poco complacientes como una enfermedad a curar, simplemente un defecto de fábrica que se puede solucionar o esconder en un sanatorio. Por ello, creo que no se puede reducir No, mamá, no a la historia de una depresión postparto, un tema en sí mismo muy importante, sino que plantea muchos más al lector. De entrada, me apoyo en que creo que es fácil reconocer en Joy, la amiga de Jodie, un espejo de nuestra protagonista, que también vive su propia pesadilla pero en una cárcel muy distinta. Y es que Bergate habla de la infelicidad y la insatisfacción que marca la vida de muchas mujeres, de la falta de libertad y la desilusión de un montón de promesas falsas y aspiraciones para las que todo son obstáculos.

Seguir leyendo “No, mamá, no”

Anuncios

Tea Rooms

tea rooms

Tea Rooms, de Luisa Carnés, es mi lectura favorita de lo que llevamos de año. Mas allá de la necesidad de recuperar voces de autoras olvidadas porque sea algo de justicia (ya sea porque han sido silenciadas o censuradas por cuestiones políticas), aquí de lo que creo que se trata es de disfrutar de un libro excelente. Pocas veces he encontrado una novela en la que su fondo, con su evidente y decidida vocación transformadora y agenda política, se entremezclara tan bien con la innovación formal, que no sacrifica en ningún momento. Saltamos de escenas realistas a epifanías en bancos de un parque que me han recordado a La señora Dalloway, tal vez porque la tengo muy reciente. Se respira tanto la realidad de la época para las mujeres obreras madrileñas como el contacto con las vanguardias modernistas literarias. Las dos cosas están en el pequeño mundo introspectivo de su protagonista, Matilde, una mujer que se hace a sí misma en silencio, observando y escuchando. También está en la polifonía de personajes que dan forma a una realidad que tiene muchas aristas. No sé muy bien cómo Carnés lo hizo. Sospecho que la profundidad de sus convicciones y las dificultades que se encontrara en su vida le harían ganar claridad y la fuerza tanto para expresar sus ideas como demostrar su talento, pero es solo una sospecha. Consigue hilar páginas enteras que te sumergen en la corriente de los pensamientos de Matilde de forma deslumbrante con el día a día de ese salón, un lugar y una realidad laboral que nos resulta muy familiar a una generación que hoy en día nos vemos atrapados en esos trabajos. Tea Rooms no esconde ni su ideología ni sus opiniones, y es lúcida y relevante tanto en su análisis de cuestiones de clase como de derechos de las mujeres. La única pena es leer su optimismo ante el futuro sabiendo ahora lo que estaba a la vuelta de la esquina.

Podéis leer más sobre Carnés y la sinopsis de la novela en la web de Hoja de Lata y una estupenda entrada (como siempre) en The Written Girl. ¿Matilde cuenta para el #RetoSolterona, verdad? Si alguien me quiere recomendar autoras o libros similares, soy toda oídos en los comentarios.