La joven ahogada

Llevo algún tiempo evitando esta entrada porque sé que me toca hablaros de un libro sobre el que es difícil añadir algo, ya que es una novela densa y que exige mucho al lector. Creo que es lo primero que debéis conocer antes de decidir si es una lectura que os interesa. Además, tiene tal cantidad de ideas sobre las que pensar que el propio proceso de poner orden a su lectura es lo más interesante del libro, y por supuesto, es una experiencia personal que se hace página a página, o en mi caso, en la ducha o en el desayuno. Intentaré explicaros mi opinión de estas ideas dando los mínimos detalles necesarios sobre la trama, aunque debo advertiros que no es 100% spoiler free, así que si no queréis ni oler el más mínimo destripe, os espero en los comentarios cuando la hayáis leído, o en mi post anterior sobre el mismo libro.

la joven ahogada

La Joven Ahogada no avanza de forma lineal, da vueltas sobre varias ideas que hacen que el lector se enfrente a sus propias expectativas del libro y por extensión, a las del género de terror y paranormal. También podemos añadir un tratamiento de la función de la ficción en general, como entretenimiento y cómo da forma a nuestra identidad y a las relaciones que tenemos con todo lo que nos rodea. Más que una historia, esta novela teje una densa telaraña con las distintas realidades posibles e inventadas que constituyen una persona. Hoy es la de nuestra protagonista, Imp, que encima cuenta con la desventaja de sufrir una enfermedad que evita que tenga mecanismos para conocer, discernir e incluso defenderse de la realidad.

Seguir leyendo “La joven ahogada”

Anuncios

Septiembre ’14

Otro mes que se acaba, otra entrada con el resumen mensual:

DSC_0386
Los que faltan están en la biblio. Sorry.

La Joven Ahogada, de Caitlín R. Kiernan. Empiezo mintiendo un poquito, porque me quedan una paginillas, pero lo acabo hoy seguro. Aquí tenéis un post con mis impresiones a mitad de la novela, y en breve escribiré la reseña.

The Well of Ascension, Brandon Sanderson, The Mistborn series #2. Creo que todo el mundo conoce ya esta serie, y solo tengo que añadir que Sanderson debe hacer algún tipo de magia negra salvaje para que sus historias enganchen tanto. Es una buena saga de fantasía, pero no es la más original, ni el estilo es nada de otro mundo, pero cómo me absorben sus libros. El primero (reseñado aquí) me pareció mejor (de cinco estrellas, algún día os tengo que hablar de cómo puntúo los libros porque supongo que es un poco aleatorio) pero es una continuación muy buena, que abre nuevas posibilidades para un final que debe ser tremendo.

Middlesex, Jeffrey Eugenides. Novelón épico pero un poco irregular que también tiene ya su propio post. Resumiendo: recomendado.

El hombre del otro lado, de Uri Orlev. Relectura. Ahora me diréis, ¿señorita, no está usted un poco mayor para El Barco de Vapor?. Ehh, nop. Generalizando, hoy en día, creo que en la juvenil actual más comercial hay una simplificación tremenda de la historias, y me alegra ver cómo libros como este, para chavales de (ojo) 12 años, dejan caer conceptos políticos y sociales bastante complejos para que el lector por un lado aprenda (en este caso, sobre el levantamiento judío en el gueto de Varsovia), piense sin querer y pase un rato muy emocionante. Sé que no todos los libros son iguales, que no hay nada malo en buscar entretenimiento en novelas románticas o fantásticas, pero si esta novela se publicara siguiendo las tendencias actuales, me temo que sería un libro muy distinto. Así que, después de esta chapa, lo que quería decir es que en la variedad está el gusto y esto también es responsabilidad nuestra como lectores y consumidores.

Tal vez debería haber escrito un post solo sobre este libro. Seguimos.

IMG-20140929-WA0003
Victoria Álvarez en el Festival de Fantasía de Fuenlabrada.

Tu nombre después la lluvia, Victoria Álvarez. Reseñada también, estuve en la charla que Victoria dio en el Festival de Fantasía de Fuenlabrada sobre victorianismo, luto y ritos funerarios, y ya sabía cómo domina el tema, pero qué bien que trasmite su interés y sus conocimientos. Espero que sus novelas sirvan para despertar interés por las historias de época y aún más por su fuente, los clásicos, que son la mar de divertidos.

Y dos novelas gráficas este mes:

Seconds, de Bryan Lee O’Malley. Intentaré sacar un hueco para hablaros de ella, ya que creo que va a ser una opción muy popular incluso entre los lectores de cómic más casuales por lo accesible y monísima que es, y lo famoso del autor, gracias a Scott Pilgrim. Me ha gustado un montón y hasta me ha tocado el corazoncito.

Pero lo más importante del mes es que por fin he empezado Sandman, y efectivamente, es una pasada. Solo he leído el primer volumen, que es más introductorio y expositivo, pero en el número final ya se veía que Gaiman (como dice él mismo, no es cosa mía) había encontrado la voz de los personajes y el tono de la historia y estaba dispuesto a arrancar. Os iré contando. De momento os dejo con cosas que os podéis encontrar en el primer volumen. Palabrita.

Esto es todo. Ya habéis tenido suficiente de mí.¿Qué tal vuestro mes, lectores?

(Media) Joven Ahogada

Hace algún tiempo que me ronda la idea de hacer una entrada con el antes, durante y después de una lectura. Quiero ver cuáles son las expectativas, cómo avanza la lectura, y una vez ya reposada, cuál ha sido la impresión final. Cualquiera de los que estamos por aquí somos lectores expuestos a multitud de información , y sé que elegir un libro en particular es un proceso con el que somos cuidadosos, algunos algo obsesivos (nop, apenas) y que nos provoca no pocas crisis de yahoraqueleoyo. ¿Lo vi en una lista? ¿Me lo recomendó alguién en concreto? ¿Me encanta el autor? ¿Me fío de la editorial? ¿Es de esos que son casi lectura obligatoria? Y así hasta el infinito.

En este post que inaugura la sección el antes os lo vais a perder, porque empezamos más bien por el medio. Nos vamos hasta aproximadamente la página 130 de La Joven Ahogada y la cabeza de servidora mientras tiene la nariz entre sus páginas:

ophelia drowning millais

No empecé todo esto para someterme a la Tiranía del Argumento. Las vidas no se desarrollan en pulcros argumentos, y el peor artificio es persistir en la creencia errónea de que las historias que contamos -a nosotros mismos y unos a otros – deben ser forzadas para amoldarse al argumento, narraciones lineales de la A a la Z, tres actos, los dictados por Aristóteles, tensión dramática creciente, clímax y tensión decreciente, y más específicamente el artificio del desenlace. No veo muchos desenlaces en el mundo; nacemos y vivimos y morimos, y al final sólo queda un feo montón de asuntos inacabados.

Esto ahora explica mucho. El comienzo de la novela me ha desubicado. Yo creía que iba a ser una novela de terror sobrenatural, y puede que aún lo sea, pero casi parece un drama existencial muy meta. Estamos acostumbrados a un horror que es más excitante que aterrador. Leemos ficciones de lo más perversas y  nos perdemos en ellas, disfrutando de las convenciones de los géneros y con la seguridad de que es ficticio y encimas sabemos más o menos a dónde va. Puedo reír o llorar pero a mí no me toca, es entretenimiento, y esto no quiero criticarlo, solo subrayar la sorpresa ante propuestas distintas y paradójicamente más realistas.

No es lo conocido lo que más tememos. Lo conocido, por muy terrible o peligroso que pueda ser para nuestras vidas y nuestros cuerpos, es algo que nuestro cerebro puede abarcar. Siempre podemos responder a lo conocido. Podemos urdir planes contra ello. Podemos averiguar sus debilidades y derrotarlo. Podemos recuperarnos de sus ataques. Algo tan simple como una bala bastaría. Pero lo desconocido se desliza a través de nuestros dedos, tan insustancial como la niebla.

El coco de esta historia es la enfermedad. O eso me lo parece ahora, ya que es imposible saberlo por el tipo de narración no lineal. Realidad y ficción, mito y verdad, lo inequívoco y lo fragmentado son extremos que creemos que tenemos claros. Por eso la novela me parece muy interesante, porque aunque tengo mi teoría sobre qué es verdad y qué no lo es en los límites establecidos por esta narración, cualquier cosa puede suceder, porque todo es ficción. Vaya conclusión más obvia. Y sin embargo, son esas mentiras que nos contamos las que conforman nuestra realidad, y también la de Imp, la prota, que aunque esté enferma y esté recreando viejos cuentos de forma obsesiva, al no tener las herramientas para darse cuenta o evitarlo, vive a la deriva entre cantos de sirena.

La verdad es que me gusta mucho cuando algo disfrazado como novela o película de género lo transciende, supera cualquier expectativa y te da que pensar sobre ti y sobre cualquier aspecto de la propia creación de dicha historia. Me fascinan los narradores no fiables, disfruto como una enana con este tipo de cosas aunque puedan ser muy tramposillos y de cara a la galería (otro ejemplo, El sentido del final de Barnes, que sé que mucha gente medio odia pero a mí me dejó muy rota). Así que de momento muy contenta con el libro, y me parece que lo peor (o lo mejor) está por llegar.

Ya os contaré.