Pandora

La chica americana no es cualquier chica. Es un espécimen extraordinario de una especie extraordinaria.

Pandora henry james impedimenta
Libros que te ponen ojitos

Pandora es una delicia recién sacada del horno de Impedimenta. Tiene todos los ingredientes que hacen de Henry James uno de los grandes narradores de la historia de la literatura (en mi modesta opinión). Aquí nos encontramos con una novela corta, muy sutil pero de gran profundidad y claridad de ideas, con personajes excelentemente retratados (sobre todo las damas) y que muestra el gran dinamismo y la sensación de cambio época que él vivió; un nuevo mundo en el que muchos triunfarán, como Pandora, y otros mirarán sin comprender cómo se quedaron en el siglo pasado abrazados a sus títulos nobiliarios, esos ilustres nombres que el Presidente de Estados Unidos es incapaz de recordar.

Poco dado a mirar el lado cómico de la existencia, se había dicho a sí mismo que el único modo de disfrutar de la Gran República era prendiendo fuego a sus propios estándares y calentándose en la lumbre. He aquí las lucubraciones de un teutón teorético que se iba habituando a caminar entre las cenizas de sus prejuicios.

Este teutón teorético es nuestro protagonista, el conde Otto Volgestein, que deja el viejo continente para emprender una nueva carrera como diplomático (vamos, de fiestón en fiestón, planazo) en Washington. El problema es que no consigue encajar muy bien, ya que está perdido en una alta sociedad con miembros y modales de lo más dispares. Aparte de intentar entender su dinámica para no quedarse fuera de juego, Otto tiene otra preocupación: no caer como tantos otros compatriotas en las manos de una chica americana, de esas que no tienen nombre pero roban corazones a base de ingenio y sonrisas. Uno de esos nuevos especímenes es la Pandora que conoció en el barco que le llevó a su  nuevo destino y que parece encontrar su sitio con suma facilidad allá donde va.

Usando a Volgestein como hilo narrador, James toca multitud de temas para que el lector piense sobre ellos, ofreciendo un par de pistas desde la narración del conde: qué es la clase en este nuevo orden mundial, las diferencias entre sexos o un salto entre dos continentes que es algo más que cruzar un charco… Todo ello desemboca en un desenlace que no hace más que ponerle un lazo a lo anterior y regalarle un perfecto final al lector. Pandora es un libro muy ameno, aparentemente ligero y muy divertido. Cuando leo a este caballero siempre pienso en cómo es posible que fuera norteamericano y no británico, aunque creo que él opinaba lo mismo y le puso solución.

Lectura recomendadísima, sobre todo a los que aún le tenéis miedo a los clásicos.  Y por supuesto, creo que no hace falta que diga que es una de las ediciones más bonitas que he visto en mucho tiempo, que tenéis ojos.

¿Algún otro libro irresistible se ha cruzado en vuestro camino últimamente?