Novelas cortas para mentes ocupadas

No sé a vosotros, pero este mes universitario está acabando conmigo y mis ganas de leer. Así que os sugiero cinco lecturas para mentes ocupadas, ya que lo bueno, si breve, dos veces bueno.

 

amelie capitalism glaciares pandora retratos

 

Estupor y temblores es el único libro que de momento he leído de Amélie Nothomb, y lo recomiendo para cualquiera que quiera adentrarse en el universo único y el estilo de la autora, y conocer un poco más de la sociedad japonesa y su menos que ideal mundo laboral. Aunque si lo preferís, podéis quedaros más cerca y subir al metro de Londres, con la preciosa colección que Penguin dedica a cada una de sus líneas. De los dos que he leído mi favorito es A Story of Capitalism According to Jubilee Line, divertidísima historia para todos los amantes de lo british, o para aquellos para los que una aparición de la Thatcher es sin duda una de las experiencias más terroríficas imaginables. Tras sustos sobrenaturales en el suburbano, tal vez os apetezca algo más relajado y queráis conocer a la protagonista de Glaciares, de Alexis M. Smith. Es una preciosa y sensible novela sobre una joven solitaria criada en Alaska, que se dedica a arreglar libros antiguos y soñar despierta con un compañero de trabajo y vestidos vintage. Os aseguro que tuve que hacer un gran esfuerzo para dosificar esta novela y no devorarla del tirón. Otra joven encantadora es la Pandora de Henry James de la que ya os he hablado, y si aún no la conocéis es perfecta para pasar un rato divertido en tiempos de cambio. Y tan buena como la historia es la edición, incluyendo un prólogo fantástico. Por último, si no he conseguido tentaros aún con estas propuestas, intentaré que lo hagan Truman y Marilyn, en unos Retratos que harán las delicias de cualquier mitómano, porque seguro que ya conocéis Desayuno en Tiffany’s, y sí no, pues añadirlo a la lista.

 

Pandora

La chica americana no es cualquier chica. Es un espécimen extraordinario de una especie extraordinaria.

Pandora henry james impedimenta
Libros que te ponen ojitos

Pandora es una delicia recién sacada del horno de Impedimenta. Tiene todos los ingredientes que hacen de Henry James uno de los grandes narradores de la historia de la literatura (en mi modesta opinión). Aquí nos encontramos con una novela corta, muy sutil pero de gran profundidad y claridad de ideas, con personajes excelentemente retratados (sobre todo las damas) y que muestra el gran dinamismo y la sensación de cambio época que él vivió; un nuevo mundo en el que muchos triunfarán, como Pandora, y otros mirarán sin comprender cómo se quedaron en el siglo pasado abrazados a sus títulos nobiliarios, esos ilustres nombres que el Presidente de Estados Unidos es incapaz de recordar.

Poco dado a mirar el lado cómico de la existencia, se había dicho a sí mismo que el único modo de disfrutar de la Gran República era prendiendo fuego a sus propios estándares y calentándose en la lumbre. He aquí las lucubraciones de un teutón teorético que se iba habituando a caminar entre las cenizas de sus prejuicios.

Este teutón teorético es nuestro protagonista, el conde Otto Volgestein, que deja el viejo continente para emprender una nueva carrera como diplomático (vamos, de fiestón en fiestón, planazo) en Washington. El problema es que no consigue encajar muy bien, ya que está perdido en una alta sociedad con miembros y modales de lo más dispares. Aparte de intentar entender su dinámica para no quedarse fuera de juego, Otto tiene otra preocupación: no caer como tantos otros compatriotas en las manos de una chica americana, de esas que no tienen nombre pero roban corazones a base de ingenio y sonrisas. Uno de esos nuevos especímenes es la Pandora que conoció en el barco que le llevó a su  nuevo destino y que parece encontrar su sitio con suma facilidad allá donde va.

Usando a Volgestein como hilo narrador, James toca multitud de temas para que el lector piense sobre ellos, ofreciendo un par de pistas desde la narración del conde: qué es la clase en este nuevo orden mundial, las diferencias entre sexos o un salto entre dos continentes que es algo más que cruzar un charco… Todo ello desemboca en un desenlace que no hace más que ponerle un lazo a lo anterior y regalarle un perfecto final al lector. Pandora es un libro muy ameno, aparentemente ligero y muy divertido. Cuando leo a este caballero siempre pienso en cómo es posible que fuera norteamericano y no británico, aunque creo que él opinaba lo mismo y le puso solución.

Lectura recomendadísima, sobre todo a los que aún le tenéis miedo a los clásicos.  Y por supuesto, creo que no hace falta que diga que es una de las ediciones más bonitas que he visto en mucho tiempo, que tenéis ojos.

¿Algún otro libro irresistible se ha cruzado en vuestro camino últimamente?