El libro de los americanos sin nombre

El libro de los americanos sin nombre (Cristina Henríquez, aquí publicada por Malpaso) es la historia de una serie de familias latinas inmigrantes en Estados Unidos, que como dice en el título, son desconocidas y relegadas a un segundo plano, si es que alguna vez tienen voz en algún sitio. Es un libro sencillo, algo sentimental y con una historia tal vez algo melodramática, al que aunque le vea sus fallos me tocó la fibra su lectura, y además, es que puedo entender la decisión de atacar directamente al corazón. Dicen que la ficción hace algo más que dar voz; una vez que has conectado emocionalmente con un solo personaje en una historia eres capaz de entender de una forma más humana y «real» las noticias que nos saturan con números terribles o realidades tan lejanas que nos parecen tan indignantes como inconcebibles. No sé cuál era la intención de la autora, supongo que querría hablar de una historia que ha vivido, pintar un fresco más diverso a la vez que personal de la comunidad latina, y creo que a pesar de las imperfecciones de la novela, si ese era el caso lo ha conseguido.

el libro de los americanos sin nombre

Aquí tenemos la historia de dos familiaslos Rivera, mexicanos que acaban de llegar buscando simplemente un colegio que se adecue a las necesidades de su hija, que se recupera de un accidente y la lesión cerebral que sufrió, y los Toro, panameños que llevan más de una década viviendo en el país, ya con la nacionalidad y unos hijos criados en Estados Unidos. Pero no solo conocemos sus historias, anhelos y motivaciones, sino la de todo un bloque de americanos sin nombres que viven en ese humilde edificio. Es un pequeño refugio, no por las oportunidades materiales y la prosperidad que finalmente han conseguido (básicamente, las condiciones de vida son peores que en sus lugares de origen, pero todos han tenido motivos de peso para escapar) sino por la comunidad que se ha creado.

La trama principal es narrada por Alma, la madre de los Rivera, y Mayor, el hijo pequeño de los Toro, pero todos los habitantes tienen un breve capítulo en el que se les da nombre y voz. Algunas veces cuentan sencillas historias y otras auténticas verdades como puños. Esta estructura es tremendamente efectiva, sobre todo debido al desarrollo final, aunque tal vez haga que la propia narración sea más simple, y con ello me refiero a menos literaria, ya que está narrada en las propias palabras de estas personas. Supongo que este realismo sacrifica el estilo, y tal vez algún lector la perciba como una obra de menor calidad. Pero, en mi opinión, es algo que está justificado y se adecua a lo que esta novela en concreto es.

«Nosotros somos los americanos sin nombre, los ignorados, aquéllos a quienes nadie quiere entender porque les han dicho que deben tenernos miedo y porque puede que si se tomaran el tiempo suficiente como para conocernos, se darían cuenta de que no estamos tan mal, tal vez incluso de que somos iguales que ellos. ¿Y a quién odiarían entonces?».

Con lo que tengo más problemas es con la poca sutileza con la que está desarrollada la trama principal, se ve venir su desenlace de lejos con las evidentes pistas que va dejando la autora. Lo cual me hace dudar, no sé si es que emocionalmente quiere ganarse al lector de forma algo sensiblera, o simplemente, resaltar lo que es tan obvio como inevitable. Los americanos sin nombre no tienen ninguna oportunidad. Entendería las críticas que me argumentaran que el libro tiene una propuesta muy simple, es algo superficial o melodramático, pero como os decía, conmigo ha funcionado porque realmente ha conseguido engancharme a la historia a nivel emocional en los dos días que me ha durado su lectura. Además, he encontrado otras cosas interesantes: apuntes sobre el papel de la policía, reflexiones sobre el lenguaje o los roles de género en estas familias… Todas ellas cosas que han enriquecido la lectura y supongo que ayudan a que la recomiende.

Este no es el mejor libro que he leído este año, pero he disfrutado con él y me ha llegado de forma especial a pesar de sus posibles defectos. De cualquier manera, creo que no puedo pedirle a esta novela ser algo distinto a lo que pretende ser  y con lo que me ha ofrecido, he tenido más que suficiente. Si alguno habéis leído esta historia, estaría encantada de conocer vuestra opinión. Buen comienzo de semana a todos.

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4 comentarios en “El libro de los americanos sin nombre

  1. Justo antes de leer el párrafo siguiente a la cita iba a hablar de poca sutileza, pero no de la trama sino del tono, al menos en esa cita. No sé, entre eso y lo que cuentas, no me acaba; no parece mi tipo de lectura 😦

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    1. Hola! Tal vez la cita no sea muy representativa, porque como digo está narrado en primera persona así que depende un poco de cada personaje que nos habla en ese momento, pero es cierto que con esta historia no hay que leer entre líneas. Entiendo tanto la intención de la autora como a los lectores que no les guste. Por eso quería comentarlo en la reseña, para que no haya sorpresas. Saludos!

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