Canciones de amor a quemarropa

Canciones de amor a quemarropa, Nickolas Butler, Libros del Asteroide, es una novela sobre la necesidad de pertenecer a algo (una carrera musical, una granja o desastroso proyecto empresarial), a alguien (amigos, pareja, hijos) y a un lugar, tener un hogar. Es una primera novela que no es redonda, pero es un libro con una personalidad especial, triste pero cálida y con honestidad, hasta donde es posible tenerla hablando de sentimientos y del corazón. Ya sabéis que me pierden las novelas con corazón, las perdono casi todo.

canciones de amor a quemarropa, Nickolas Butler

No sabría explicárselo a nadie, no sabría distinguir entre el amor, la soledad, la añoranza y la debilidad. ¿Qué coño sé yo del amor?

El protagonista de Canciones de amor de quemarropa es un pequeño pueblo de Wisconsin, Little Wing, y sus gentes: humildes familias, camareras, strippers, vaqueros retirados y otros que vuelven tras probar el éxito y no acabar de digerirlo, hombres de negocios y estrellas del rock. Los personajes se expresan y se componen mediante su relación con este lugar: la naturaleza, el paso de las estaciones, los hábitos de un día a día rural o simplemente, cómo llenan el tiempo. Hay coyotes que se meten en las casas, mucha mucha nieve y las consiguientes hogueras y estufas, todo formando una paisaje muy emotivo para hablar de amor y soledad de una forma franca y humana. Son cinco los personajes que tienen voz en la novela y cada uno de ellos nos narran momentos distintos que han tejido su red de relaciones, sus vidas en Little Wing.

 Mi mundo está lleno de cosas que he acabado convirtiendo en mis monumentos particulares: un antiguo roble en mitad de nuestro campo de alfalfa, un bloque errático que está delante del instituto, hasta el área de servicio a las afueras del pueblo, con su inmenso poste y esa bandera americana demasiado grande. Me basta con echarle un vistazo a la bandera para saber si ha muerto alguien; supe al instante, por ejemplo, que el chico de los Swenson no iba a volver de Afganistán.

Los personajes van desde los que tienen más aristas, como Leland y Beth, a los que simplemente son un buen tío y no dan para más, como Henry. El que está mejor definido parece Lee, y digo parece porque al estar basado en ese amigo del instituto del autor, yasabéisquien (y sino, mejor, así juzgáis la novela por sí misma) es posible que esté proyectando mi amor por esa persona y su música en el personaje. A ratos quieres darle un abrazo y en otras ocasiones, como le dicen al final, ponerle firme y que deje de disfrutar tanto escuchándose a sí mismo. He de reconocer que tengo debilidad por los personajes que son músicos, desde el antipático Richard de Libertad, a las autobiografías como Cosas que los nietos deberían saber, hasta en la juvenil, con algunos de mis autores favoritos, en Rock Star Superstar o La balada del siglo XXI. Sobre el resto, lo más mortales, van desde la sensata y estupenda Beth, seguida de Ronny, el antiguo rebelde que se dejó la juventud en los rodeos, pasando por un buen tío de pueblo que quiere a sus vacas, su familia y sus amigos (este es Henry, que si fuera menos “perfecto” tal vez fuera más interesante, pero es un buen contrapunto a Lee) y por último Kipper, que en es el que no encaja y poco más. Por suerte, por lo auténtico de sus sentimientos y por la sensibilidad que toda la obra destila el libro no sufre demasiado entre los cambios de narrador ni los saltos en el tiempo.

Tras alegrías y decepciones, sorpresas, nuevos encuentros y viejos secretos esta novela llega al final. El desenlace me ha puesto una gran sonrisa en la cara, y la verdad es que ha sido muy bro-lit. Esto lo digo sin ninguna intención de criticar, porque como os digo me ha parecido genial, y con mucho amor, pero es justo que si existe el calificativo chick-lit me permitáis poner la misma etiqueta a ese momento en el que dos tíos de treinta y tantos años con unas cuantas cervezas encima se marcan un “no hay huevos”. Literalmente. Eso, y que a pesar ser un gran artista folk, reconocido por el lirismo de tus letras, te preguntes “a qué sabían sus pezones”. Uno de los grandes misterios de la vida.

Otro recomendado. Os lo ventilaréis en nada y querréis a todos los que os rodean un poco más.

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12 comentarios en “Canciones de amor a quemarropa

  1. Me alegra que lo recomiendes porque lo compré no hace mucho 🙂 Quizás al principio tenía más expectativas pero creo que ahora tengo una idea clara de qué encontrarme, así que espero disfrutarlo aunque no sea una lectura redonda.

    Gracias y besos!

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  2. Dientes largos hasta el suelo, esta editorial me va a acabar arruinando. Me encanta la descripción que has hecho del pueblo, de sus habitantes y de su ambiente ¿Porque aquí no existen sitios así?
    Un abrazo!!

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    1. Ruina total es lo nuestro en cuanto a libros. Yo soy muy muy rata de ciudad y leyéndolo me han dado ganas de irme al campo a plantar zanahorias. Y no me gustan las zanahorias 😛
      Un beso!

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  3. Yo también lo tengo por casa, y la verdad como no había leído ninguna reseña no sabía muy bien qué esperar. Así que me alegra saber que te ha gustado. Como dicen más arriba, esta editorial tiene muchos libros interesantes… ¡Dan ganas de comprarlos todos!

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